sábado, 24 de noviembre de 2018

Mi occidente

Hoy he escuchado a Pablo Casado hablar de la inmigración y que miedo. Un escalofrío me ha recorrido el cuerpo, un recuerdo a épocas pasadas donde los derechos no existían. Hoy hablar de cultura occidental, ¿qué es eso? ¿Es eso ir a misa los domingo y comer jamón? Lo escucho decir que no hay sitio para todos. ¿Pero si hay sitio para los corruptos? Lo escucho hablar de "los que vienen a aprovecharse del estado del bienestar" y no oigo decir nada de las guerras de las que estas personas huyen. Le escucho decir que "En España se respeta la igualdad del hombre y la mujer y no se matan corderos en casa". Sin embargo cada día aparecen noticias de mujeres asesinadas por españoles y no se si sabe que en muchos pueblos de norte la matanza del cerdo existe, y si se hace en casa.
Este discurso racista, islamófobo y xenófobo me da miedo. La normalización del odio, la estigmatización de la persona migrante, el reducionismo, la falacia, el odio al otro. Señor Casado mi cultura occidental de basa en el respeto, en la integración, en el aprendizaje. En mi cultura occidental hay Iglesias y mezquitas, hay mujeres con pañuelo y mujeres con falda, hay comida halal y hay jamón, hay especias y ajo y perejil, hay cerveza y hay te, hay mujeres que trabajan fuera de casa y mujeres amas de casa, hay padres y hay madres, se habla español, árabe, ruso, inglés y bereber, pero sobre todo hay respeto e inclusión. En mi sociedad occidental se acepta a todo el mundo venga de donde venga, tenga el color de piel que tenga y profese la fe que profese. En mi sociedad occidental solo sobra una cosa: sobre odio y discursos como el suyo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario