viernes, 27 de noviembre de 2015

“Cuando un pueblo se levante creyendo que es un pueblo, será un pueblo”

Con motivo de la celebración del Día de Solidaridad con el Pueblo Palestino el próximo día 29 de noviembre, la Casa Árabe  de Madrid, acogió la conferencia “La Resolución de partición de Palestina y sus consecuencias: de 1947 a la actualidad”.

Durante casi dos horas, Mustafa Kabha,  profesor investigador de la Open University de Israel y Musa Amer Odeh, jefe de la Misión Diplomática de Palestina en España, expusieron a los allí presente el contexto histórico en el que se enmarca  el conflicto Palestino- Israelí, uno de los conflictos más importantes del siglo XX y XXI, y con difícil solución.

Partiendo de la Resolución 181 de Naciones Unidas, adoptada el 29 de Noviembre de 1947  en la que se decide “la partición de Palestina en dos estados, en base a las recomendaciones de la Comisión Especial de Palestina”, Kabha explicaba la Declaración de Balfour.

En esta declaración,  firmada en 1917 Gran Bretaña prometía a los judíos un estado en tierra palestina; tierra que como recordaba el profesor aún no estaba bajo su poder, puesto que no será hasta el final de la II Guerra Mundial, cuando Palestina pase a ser mandato británica.

A partir de aquí, y a través de fechas históricas como la de la creación del Estado de Israel en 1948, ambos ponentes exponían la dificultad de  creación de un estado Palestino,  sin una presión internacional  fuerte que obligue a Israel a implementar la Resolución 181; a poner fin a su política de asentamientos  y a respetar el derecho de retorno de los refugiados palestinos.

Los más de seis millones de refugiados que se vieron obligados a dejar palestina tras la creación del estado de Israel y las posteriores anexiones de territorio tras guerras como la de los Seis Días, o la de Yom Kippur.

Esta cuestión, como afirmaba Amer Odeh, es clave para entender el conflicto,  puesto que es una de las condiciones que Israel se niega a asumir, debido a que si los seis millones de refugiados palestinos regresasen, la demografía de Israel, una democracia étnica como decía Kabha, se vería “amenazada”.

La cuestión Palestina se dibuja como elemento clave en la estabilidad del mundo árabe, y la creación de dos estados, se convierte en idea casi imposible ateniéndose a las relaciones de poder entre Israel y Occidente, sobre todo Estados Unidos; que aunque queriendo hacer de árbitro, sigue sin presionar a Israel para que ponga fin a sus políticas de asentamiento.


Sin embargo, como concluían los dos ponentes “queremos un estado palestino, laico, democrático e independiente. Queremos justicia. Queremos una Palestina libre, sin muro, ni checkpoints. Sin ocupación”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario