domingo, 31 de diciembre de 2017

Adiós 2017

Mi 2017 no ha podido ser mejor. He descubierto personas, he viajado, he encontrado primas, amor, amig@s para siempre. He aprendido a no callar, pero también a respetar. He montado en camello, dormido en el Sáhara, descubierto partes de mi que no conocía. He montado en bicicleta en Ámsterdam y comido gofres en Bélgica. He hecho zapatos en Errachidia, me he perdido en calles llenas de color, me he dejado llevar por los olores y el "no pasa nada". 
Pero también he visto como la guerra en Siria seguía, como miles de personas morían ahogadas en el Mediterráneo, como cientos de miles quedaban atrapadas en Grecia, Croacia, Serbia y Hungría, sin poder moverse en una Europa que sustituye la unión por muros. 
He visto a padres montarse en lanchas con sus niños pequeños para escapara del horror de la guerra; a bebes nacer en barcos de rescate, a madres morir por una vida mejor. 
He visto como el hambre sigue matando a millones de personas y como aquí seguimos tirando toneladas de comida. He visto a familias enteras escapar de Birmania ante el temor de ser asesinado. 
He visto como los palestinos siguen sufriendo el asedio israelí, como menores son encarcelados ante el silencio internacional.
He visto como casi 50 mujeres eran asesinadas por la violencia machista. 
He visto como muchos de nuestros políticos siguen preocupados por los escaños y se olvidan de las personas.
He oído palabras de odio hacia lo desconocido, ignorancia hacia lo que nos da miedo, desconocimiento de las realidades. Odio hacia las personas diferentes. 
He visto odio, he visto racismo y he visto xenofobia.
He visto como el color de la piel, la religión o el lugar de origen siguen siendo argumentos para discriminar. He visto discriminación, prejuicios y estigmatización.
Con este 2017, solo pido que el 2018 venga cargado de respeto, entendimiento, humanidad, aceptación, igualdad, justicia, amor, paz.

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